El manómetro es uno de los instrumentos más usados para medición de presión en industria y laboratorios. Sin embargo, con el tiempo puede fallar. Aquí enumeramos signos de alerta para calibrarlo antes de una falla crítica.
Seña de alerta #1: lectura errática
Si el manómetro oscila o fluctúa sin razón aparente, puede indicar desgaste interno, obstrucción de la línea o daño.
Seña #2: pérdida del “cero”
Cuando bajo presión cero no marca correctamente, el instrumento ha perdido el punto de referencia.
Seña #3: comportamiento lento o rezagado
Que la aguja tarde en estabilizarse tras aplicar presión indica fricción interna o falla mecánica.
Seña #4: saturación o lectura máxima constante
Si siempre marca al tope sin depender del cambio real, puede estar saturado o dañado.
Seña #5: señales externas
Grietas, humedad, óxido, vibraciones excesivas o golpes son indicios de que se deba revisar el instrumento.
Proceso recomendado
- Verificación preliminar visual
- Calibración comparativa con patrón acreditado
- Ajuste interno o recambio de componentes
- Emisión de certificado técnico con reporte y tolerancias
Un manómetro en mal estado es riesgo para procesos que dependen de valores de presión precisos. La calibración oportuna evita pérdidas, peligros y errores operativos.



